Tickling Stories

Historias de Cosquillas, basadas en hechos reales.

Entrevista a una ticklee (parte 3)

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Hola estimados lectores, esta es mi primera publicación en el blog. Voy a compartir entrevistas a cada una de las modelos que participan conmigo en nuestro estudio de fotografía y video. Espero que les gusten las publicaciones.

Invité a Bibiana a mi estudio para conversar un poco sobre su vida personal y sobre las cosquillas. Aquí les voy a compartir esa pequeña entrevista.

Yo: hola Bibiana cómo estás? Bienvenida.

Bibiana: hola Juan. Gracias.

Yo: sabes a qué vienes, cierto?

Bibiana: si. A una entrevista relacionada con temas personales y las cosquillas.

Yo: ok. En ese caso empecemos con las preguntas. Cuántos años tienes?

Bibiana: 36 años.

Yo: a qué te dedicas?

Bibiana: soy ingeniera.

Yo: interesante. Y cuéntame algo, trabajas?

Bibiana: tengo mi propia empresa.

Yo: que bueno. Cuéntame más sobre ti, por ejemplo qué haces en tu tiempo libre?

Bibiana: me gusta salir con mis amigas, ir a ciner, a comer, pasar tiempo con mi hija, pasear a mi mascota

Yo: qué tipo de mascota tienes?

Bibiana: tengo un perro. Es raza golden retriever.

Yo: bueno. Tienes cosquillas?

Bibiana: si tengo cosquillas.

Yo: en qué partes del cuerpo tienes cosquillas?

Bibiana: soy muy cosquillosa. Tengo cosquillas en todos lados en mi cuerpo.

Yo: cuál es la parte más cosquillosa de tu cuerpo? Es decir, dónde no soportes ni el tacto o el roce.

Bibiana: pues como te comenté. Soy demasiado cosquillosa. En cualquier parte del cuerpo que me toques o me roces, siento muchas cosquillas; sin embargo, creería que la parte de mi cuerpo dónde no soporte ni el tacto ni el roce, son los pies. Me da mucho nervios, ver que alguien me toque los pies. Soy demasiado cosquillosa en ellos.

Yo: entonces los pies son tu punto débil a las cosquillas?

Bibiana: así es.

Yo: todo el pie o alguna parte en especial?

Bibiana: todo el pie, aunque soy más sensible justamente por debajo de los pies, en el medio cerca al arco.

Yo: podemos probar?

Bibiana: probar qué?

Yo: qué realmente eres cosquillosa, como dices ser.

Bibiana: me quieres hacer cosquillas?

Yo: si, en los pies.

Bibiana: es en serio?

Yo: totalmente en serio.

Bibiana: y qué debo hacer?

Yo: pues sencillo. Quítate los zapatos y si tienes calcetines, también te los quitas. Colocas tu pie aquí en mi rodillas y probamos que tan cosquillosa eres.

Bibiana: me da pena y nervios.

Yo: si quieres te quito yo las botas y los calcetines. Te ahorro ese paso.

Bibiana: pero me da pena y nervios.

Aún así, Bibiana termina accediendo y yo le tomo el pie izquierdo, le bajo la cremallera de la bota y se la retiro lentamente (como para darle algo de suspenso) y después le quito suavemente el calcetín. Ella únicamente observa con cara nerviosa. Tiene los pies blancos y la planta rosada. En ese momento, le agarro el pie con la mano izquierda mientras que mi mano derecha la posiciono frente a la planta desnuda de su pie izquierdo y comienzo a mover los dedos sobre la planta de su pie. La reacción de Bibiana no se hace esperar y estalla en risa a caracajadas, mientras comienza a mover su pie intentando huir de las cosquillas recibidas.

Bibiana: jajajajaja… jajajajaja… jajajajaja… jajajajaja…

Le dejo de hacer cosquillas para que descanse.

Yo: vaya, si que eres cosquillosa.

Bibiana: si… jajaja… te dije que tengo muchas cosquillas en mis pies.

Yo: si eso veo, aunque sabes qué sería más divertido?

Bibiana: qué?

Yo: hacerte cosquillas en el otro pie.

Bibiana: noooo.

Sin embargo, le tomo el pie derecho y esta vez no lo hago lentamente, sino un poco más rápido. Le retiro la bota y el calcetín, para enseguida comenzar a hacerle cosquillas en la planta del pie derecho. La reacción de Bibiana no se hace esperar y estalla a carcajadas y gritos.

Bibiana: jajajajajaja… hahahahaha… jajajajajaja… hahahahaha…

Lo que hice para terminar de colocar la cereza en el pastel, fue tomar ambos pies y hacerle cosquillas al tiempo sobre sus plantas cosquillosas. Bibiana únicamente reía a carcajadas.

Bibiana: jajajajajaja… hahahahaha… jajajajajaja… hahahahaha…

Al cabo de unos pocos minutos dejé de hacerle cosquillas y le solté sus pies, mientras que ella los retiraba de mis piernas y los escondía por debajo de la silla donde estaba sentada.

Yo: eres demasiado cosquillosa.

Bibiana: soy demasiado sensible.

Yo: en ese caso; te gustaría participar en una sesión de cosquillas, pero ya con todas las de la ley?

Bibiana: y cómo sería?

Yo: estarías en una camilla atada de pies y manos mientras se te hacen cosquillas en todo tu cuerpo con plumas, pinceles, cepillos y dedos, durante aproximadamente 1 hora.

Bibiana: lo puedo pensar?

Yo: si claro. No tienes que responderlo ahora.

Bibiana: esta bien.

Y con eso terminamos la entrevista. Espero que les haya gustado y nos vemos en la próxima.

JP

 

 

 

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