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En el año 2006, decidí tomar clases de inglés de manera particular, debido a que no tenía casi tiempo disponible para asistir a un instituto y recibir clases, así que decidí buscar un tutor para recibir clases personalizadas del idioma.
Durante casi un mes estuve buscando en Internet tutores de inglés que dictaran clases a domicilio o en su lugar de residencia, sin embargo era muy complicado, porque los únicos tutores que encontraba únicamente daban clases a niños o dictaban otras asignaturas.
Cuándo ya me estaba dando por vencido y empezaba a hacer las diligencias para matricularme en el instituto, encontré un anuncio en Internet que decía lo siguiente:
«No tienes tiempo disponible para asistir a clases de idioma en un instituto? Yo soy la solución. Profesora de Idiomas, te ofrece aprendizaje personalizado de Inglés, Alemán y Francés; en la comodidad de tu casa, oficina o si lo prefieres en mi lugar de residencia. Jaqueline»
Por un momento, no creí que fuera cierto, porque me había demorado más de un mes buscando un tutor que ofreciera una solución como la que ofrecía Jaqueline, así que decidí llamarla a su número de contacto y averiguar cómo era el servicio que ella ofrecía.
Después de colocarme en contacto con Jaqueline, decidimos acordar una reunión para conversar un poco sobre los temas que trataríamos en el curso de Inglés que ella me iba a dictar.
Las clases transcurrieron normalmente las primeras dos semanas, debo confesar que es muy buena dictando el curso de idioma extranjero.
Antes de continuar haré una breve descripción de como es Jaqueline (actualmente cuenta con 45 años de edad), en ese entonces ella contaba con 35 años, es trigueña, cabello negro de 1,68 mts de estatura, muy simpática.
Tal y como les comentaba, las clases transcurrieron «normales» hasta la tercera semana…
En esa tercera semana, fui como de costumbre a su casa a recibir las clases, estábamos sentados en la sala de su casa como de costumbre, cuándo de repente le pregunté en inglés:
Yo: are you ticklish?
Jaqueline: whats?
Y: are you ticklish?
J: yes, I am very ticklish… why?
Y: what are your most ticklish spot?
J: my sides and my feet…
Y: how much are in your feet?
J: very ticklish…
Y: all?
J: no… only soles and toes…
Y: can I tickle you?
J: whats?
Y: please…
J: how many time?
Y: 10 minutes?
J: ok…
Jaqueline accede a mi petición pensando que únicamente serían «10 minutos» y empieza a quitarse los zapatos y los calcetines, quedando totalmente descalza; en ese momento le pido que levante sus pies y los coloque en mis piernas para poder empezar con las cosquillas… ella acepta y levanta sus pies.
Entonces empiezo a hacerle cosquillas en los pies, mientras le hago «tortura psicológica» hablándole un poco.
Y: bueno veamos que tan cosquillosa eres en los pies…
J: soy muy cosquillooooosaaaaaa… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja…
Y: vaya si que eres cosquillosa…
J: jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja…
Jaqueline movía los pies de un lado a otro, mientras yo le hacía cosquillas en las plantas y entre los dedos… podía ver que realmente era muy cosquillosa, porque con sus manos apretaba el sofá y además cerraba los ojos y reía a carcajadas.
J: jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja…
En medio de tantas cosquillas, dejé de hacerle en los pies y empecé a hacerle muchas cosquillas en la cintura y las axilas, la reacción de Jaqueline fue saltar al suelo, intentando huir de las cosquillas mientras seguía riendo a carcajadas.
J: jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja…
Mientras tanto yo seguía haciéndole muchas cosquillas en todos lados, aprovechando que ella estaba boca abajo tirada en el suelo, a merced mía.
En ese momento le hacía cosquillas en las axilas, el cuello, la cintura, las costillas y los pies… Jaqueline sólo reía y reía y le daba golpes con las manos al suelo… señal de desespero a causa de las cosquillas mientras reía a carcajadas.
J: jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja… jajajajajajajajjajaja… jajajajajajajajaja… jajajajajajajaja…
Después de casi una hora de tortura de cosquillas, suspendí y la ayudé a levantar, mientras aún continuaba riendo un poco.
Conversamos un poco sobre el tema de las cosquillas y continuamos con la clase de inglés.
Unos 20 minutos después nos despedimos y salí de su casa, contento porque había logrado mi cometido de hacerle cosquillas a mi profesora de inglés.
Espero que les haya gustado la anécdota y nos leemos en la próxima!!
Firmado: CQ
